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CARACTERÍSTICAS:
Apodado antiguamente el "gladiador", hoy se le conoce también como el "gentilhombre". Entre estos dos extremos se ha producido toda una evolución en el Bull Terrier, perro de apariencia única en el mundo canino. Con su extravagante cabeza en forma de pelota de rugby, animada por dos ojillos almendrados triangulares, de un negro azabache; con su aspecto de cerdo albino, atrae de un modo particular a los aficionados a lo insólito y a los humoristas. Si fue bautizado como "gladiador" es porque, adiestrado para enfrentarse a los toros como el Gran Bull Terrier de Staffordshire, está dotado de un coraje que puede llegar a la temeridad. Desde que en el siglo XIX el Parlamento británico votó una ley prohibiendo los combates a muerte entre toros y perros, con lo que desaparecieron paulatinamente las veladas de combates entre perros, en las que destacaba su antepasado el Bull-dog Terrier, el Bull Terrier fue poco a poco perdiendo su temperamento bélico hasta el extremo de resultar sociable con los demás perros cuando no se siente amenazado. Desde fines del pasado siglo se puede decir que el Bull Terrier es un guardián fiel, bien educado, y el apelativo de gladiador fue sustituyéndose con un poco de buena voluntad por el de gentilhombre. Alerta y vivaz, siempre dispuesto a jugar con los niños, el Bull Terrier, actualmente animal de compañía, profesa a su amo auténtica adoración. Para los extraños, por el contrario, sólo tiene -en el mejor de los casos- indiferencia. Sin embargo, no deberán parecerle amenazadores, pues en tal caso puede mostrarse agresivo. Posiblemente se debe a esto su reputación de perro difícil, cuando en realidad este rasgo de su carácter es debido al amor exclusivo que dedica a quien desde su infancia ha sabido criarlo y educarlo con firmeza pero sin brutalidad, y ha comprendido su naturaleza impulsiva y su imperiosa necesidad de ternura y atención, que el Bull Terrier reclama con insistentes gemidos. Empleado antiguamente para hacer salir a los animales de sus madrigueras, continúa siendo muy apreciado como cazador de ratones. HISTORIA: El antepasado del Bull Terrier es el Gran Bull Terrier de Staffordshire, empleado en el siglo XVII en combates con toros. Tras la prohibición de estos espectáculos en Gran Bretaña, los aficionados decidieron organizar combates de perros. Para esto había que crear una raza que poseyera la fuerza y la voluntad del Gran Bull Terrier, tuviera el hocico más largo y fuera menos pesada, más rápida y agresiva. Se cruzó, pues, éste con el Bulldog y el Fox Terrier de pelo liso; después se procedió a otros cruces con el Antiguo Terrier Inglés, el Black and Tan y el Whippet. Al principio, el perro así conseguido que se denominó Bull Terrier, recordaba al actual Staffordshire Bull Terrier. Tras la prohibición de los combates de perros en 1835, los criadores siguieron perfeccionando la raza. Hacia 1860, James Hinks, criador de Birmingham, logró seleccionar una variedad blanca de la que procede el Bull Terrier actual. Cuando se prohibió el corte de las orejas en Gran Bretaña, los criadores se dedicaron a producir perros con orejas pequeñas, finas y erectas. Perro de compañía muy popular a principios de siglo, el Bull Terrier sigue siendo muy apreciado en Gran Bretaña y Estados Unidos. STANDARD: Aspecto general: el Bull Terrier debe poseer una fuerte constitución, bien proporcionado, musculoso y alerta, y tener una expresión muy despierta, decidida y valiente. Este perro tiene movimientos fáciles y ágiles, muy caracteristicos. Las extremidades anteriores y posteriores se desplazan de forma paralela, vistas de frente o por detrás. Talla: 30-45 cm. Peso: no mencionado en el standard (23-28 kg). El perro debe dar la impresión de un máximo de consistencia en relación con su talla. Cabeza: larga y fuerte, rellena hasta el borde del hocico, oval, casi con la forma de un huevo, sin huecos ni surcos. Frente aplastada. La cara más larga que la frente y muy llena. Músculos de las mejillas no prominentes. La parte superior del cráneo es casi lisa, de una oreja a otra. Trufa negra, inclinada hacia abajo con fosas nasales desarrolladas. Su hocico, no puntiagudo, denota una gran fuerza. Mandíbulas fuertes y profundas. Dientes sanos, fuertes, de buena talla, perfectamente regulares. Los incisivos superiores deben encajar exactamente en la cara anterior de los inferiores. Labios tersos y apretados. Ojos: hundidos profundamente en las órbitas, tan negros como sea posible, con expresión ardiente; pequeños, almendrados o triangulares, oblicuos y más cerca de las orejas que de la nariz. Orejas: pequeñas, finas y próximas entre sí, implantadas altas y rectas. Cuello: muy musculoso, largo, redondo, perfil superior convexo, más grueso a la altura de las paletillas que en la cabeza. Sin papada. Cuerpo: pecho ancho y profundo. Lomo corto y musculoso, línea superior horizontal, ligeramente curva en los ríñones, curvada elegantemente entre el pecho y el vientre. Costillas redondas y profundas. Paletillas lisas y musculosas. Cola: corta, implantada baja, horizontal; gruesa en la base, se afina hacia la punta. Debe llevarla paralela al trasero, sin sobrepasar el nivel del corvejón. Extremidades: anteriores rectas y con fuerte osamenta, de mediana longitud, perfectamente paralelas. Codos bien plantados. Posteriores muy rectas, muslos muy musculosos, corvejones muy acodados. Pies: pequeños, redondos y compactos, con los dedos arqueados. Pelaje: corto, liso, duro al tacto y lustroso. Color: blanco. La pigmentación de la piel y las marcas en la cabeza no constituyen defectos en competición. En los perros de color, el blanco ha de ser dominante. Defectos: todo cuanto se aparte de las características del standard, según su importancia. La sordera produce la descalificación inapelable del perro. CONSEJOS ÚTILES: Hay que cepillarlo todos los días y, en días alternos, frotarlo con un guante de crin para dar lustre a su pelo. Si el perro vive al aire libre se le puede bañar cada mes; si habita en apartamento bastará un baño cada tres meses. Resistente y deportista, bien equilibrado, rara vez enferma. El Bull Terrier es un excelente perro de compañía, pero necesita ejercicio: los largos paseos le son indispensables. EL BULL TERRIER ENANO: Existe un Bull Terrier enano, réplica exacta del Bull Terrier, del que sólo se diferencia en la talla. Fue reconocido por el Kennel Club inglés en 1943 y su standard se publicó en 1953. A principios del siglo XIX existia un Bull Terrier de talla pequeña; la raza enana actual procede de estos pequeños ejemplares y del antiguo Toy Bull Terrier. Los primeros ejemplares no pasaban de los 5,4 kg, pero los criadores estimaron que eran demasiado delicados y difíciles de cuidar y abandonaron su producción. La raza estuvo a punto de extinguirse hacia 1918. Pero se consiguió elevar el peso a 8,1 kg y su cria volvió a resurgir. Actualmente, la talla del Bull Terrier enano no debe exceder de 35 cm y el peso máximo se ha fijado en 9 kg. Resulta esencial el equilibrio de proporciones.
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